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Se recuerda la hazaña de Silverio Pérez en la Monumental Plaza México

18 de febrero de 2016

La Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares, a través de su máximo representante, el diestro Francisco Dóddoli, recuerda que una de las fechas más gloriosas que han quedado inscritas con letras de oro en los anales históricos de la tauromaquia mexicana lo es, sin duda, la del 16 de febrero de 1946, aquella en que la empresa de la entonces recientemente inaugurada Monumental Plaza México anunció la celebración  esperada por la afición capitalina, la del segundo festejo que fue el mano a mano entre los dos toreros más emblemáticos de México y España, Silverio Pérez “El Monarca del Trincherazo” y Manuel Rodríguez ‘Manolete’ “El Monstruo de Córdoba”, con toros de la insigne dehesa de Torrecilla.

La tarde prometía y cumplió pues en el ruedo se hallaban no nada más que dos colosos, uno de Pentecostés y el otro de Córdoba, sino dos compadres entrañables que al son de aquella pieza de la inspiración de Jesús Chucho Mongue y que había sido rubricada como “La Feria de las Flores” fue adoptada por los figurones y bautizada brindis tras brindis con el más sabroso de los neutles, el de Texcoco.

Y bueno, continua el documento emitido por la asociación de matadores, “una cosa es el compadrazgo y otra la pelea fraternal en el ruedo donde cada uno sale a dar lo mejor de sí mismo, sin concesión alguna y esto incluía las cortesías que ‘Manolete’ se reservó para el cuarto de la tarde, de nombre ‘Espinoso’ al que le vio ‘patas pa’ gallo’ y seguramente por ello se lo brindó al ‘Diamante del Redondel’. La faena con ese toreo vertical y estatuario del ‘Monstruo’ alcanzó momentos cumbre que fueron coronados con el otorgamiento de una oreja.

Silverio se reservó para el quinto la correspondencia al brindis y más aún le tenía guardada al propio ‘Califa’ y a la afición el ser testigos de la entrada a la Gloria de la nueva plaza que además era y sigue siendo la más grande del mundo. ‘Barba Azul’ se llamó el burel que junto con ‘El Compadre’ entrarían a la historia aportando los máximos honores de las orejas y el rabo que por primera vez se cortaban en el albero monumental”.

Por ello, finaliza la agrupación de coletudos, “a 70 años de la gesta emblemática, la Asociación Nacional de Matadores de Toros y Novillos, Rejoneadores y Similares para celebrar tal aniversario del hecho histórico recibió en comodato la obra espectacular ‘Silverio torero de suerte’ de la inspiración del artista duranguense el maestro José Luis Calzada, obra sobre tela plasmada en óleo en medidas de 1.50 x 1.20 metros y que es la original que fue utilizada para la emisión del billete conmemorativo del magno sorteo de la Lotería Nacional, con el que se celebró el Centenario del Natalicio del maestro Silverio Pérez. Pintura que estará siendo exhibida desde ahora en la instalaciones de la propia asociación a la que se invita a la afición a admirarla dentro de los horarios de costumbre y hasta que un comprador se retrate en la taquilla del pintor y se la adjudique”. Bonito recuerdo.